SOBRE NOSOTROS

Un proyecto de permacultura en Los Silos

Del desierto a la selva

En Finca la Canopea trabajamos desde 2014 para dar vida a un terreno de más de 7.000 m² casi desértico… con el objetivo de poder contemplar dentro de 2 décadas una magnífica canopea !

La canopea es el dosel arbóreo de un bosque, la región superior del bosque donde se encuentran las copas de los árboles, y para nosotros simboliza la fase más avanzada y rica de la reforestación, de allí la elección del nombre de la finca.  La canopea alberga una flora y una fauna única y especializada que no se pueden encontrar en ninguna otra capa del bosque.  Además la canopea de los árboles es un elemento ecológico importante ; cubre el suelo del bosque y lo protege de los vientos fuertes y de las tormentas, así como impide que la luz solar alcance el suelo.

La tierra de nuestra finca se explotó en el pasado para el cultivo convencional de frutales, y ha sido posteriormente abandonada unos largos años. Cuando llegamos nos encontramos con una tierra muy pobre y compacta, asolada, y sin más vegetación que hierbas invasivas, matorrales y un par de árboles. Con la ayuda de la permacultura, las técnicas de cultivo ecológico y nuestra visión del desarrollo sostenible estamos reforestando el terreno para volver a crear un ecosistema natural donde las plantas, la fauna autóctona y los seres humanos puedan volver a vivir y crecer en armonía.

La permacultura va más allá del cultivo ecológico.
La permacultura se basa en tres principios éticos, heredados de las sociedades tradicionales:

CUIDADO DE LA TIERRA
La Tierra es una entidad viva que respira. Sin el debido y constante cuidado su capital vivo se va reduciendo cada vez más.

CUIDADO DE LA GENTE
Si las necesidades de las personas se satisfacen de manera simple y compasiva, el medio ambiente que los rodea va a prosperar.

COMPARTIR
Las temporadas de abundancia nos invitan a compartir con los demás.

Un equipo de creadores

Pascal
” Nací en Bélgica en 1975, tengo experiencia en silvicultura y obtuve el certificado de diseño en permacultura en 2008. Mi colaboración durante varios años con ONG ambientales como Greenpeace y WWF me permitió ampliar mis conocimientos sobre todos los asuntos relacionados con el respeto y la protección de la naturaleza.
Vivo en Tenerife desde 2011 y soy cofundador del proyecto de permacultura “Finca la Canopea” donde, en un terreno casi desierto, recreo gradualmente desde 2014 un pequeño paraíso subtropical, integrando una multitud de variedades de árboles frutales y plantas útiles. “

Bénédicte
” Nací en Bélgica en 1982, me licencié en comunicaciones sociales, animación sociocultural y educación permanente en Bruselas. Trabajé y colaboré con numerosas asociaciones que se dedican a la participación ciudadana, la sensibilización medioambiental, la cooperación internacional y la educación vivencial.
Vivo en Tenerife desde 2012 y soy cofundadora de la asociación educativa La Canopea. Mi misión consiste en desarrollar espacios de aprendizaje donde las personas son protagonistas de su crecimiento, y crear proyectos educativos horizontales, inclusivos y participativos utilizando las artes y la creatividad como herramientas fundamentales.”

“El mejor momento para plantar un árbol fue hace 20 años,
el segundo mejor momento es ahora”

El poder de los árboles

Entre 2014 y 2022 plantamos más de 500 árboles de todo tipo en la finca.

La tierra necesita árboles

Los árboles no solo son irreemplazables para nosotros, también ayudan a mantener la vida en general en el planeta. Los animales y los suelos dependen en gran parte de zonas forestales sanas, ya que sin ellas, las especies no tienen donde vivir y el suelo pierde su fertilidad, lo que causa un desequilibrio medioambiental que intensifica el cambio climático.

Dependemos de ellos

Los árboles son un importante componente del paisaje natural debido a que previenen la erosión y proporcionan un ecosistema protegido de las inclemencias del tiempo en su follaje y por debajo de él. También desempeñan un papel importante a la hora de producir oxígeno y reducir el dióxido de carbono en la atmósfera, así como moderar las temperaturas en el suelo.

Grandes pérdidas

Un estudio realizado por la Universidad de Yale estima que en la Tierra hay alrededor de 3 billones de árboles, y su cantidad se redujo un 46% desde que comenzó la civilización humana, dando en promedio 422 árboles por persona, pero, cada año se pierden 15.000 millones de ejemplares.

CONTACT

+34 674 47 12 49
elbicacaro@gmail.com